Estafas por email: las seƱales para detectar mensajes falsos que imitan a bancos y empresas
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Un correo que parece enviado por un banco puede ser el primer paso de una estafa que termine con la cuenta del homebanking vacĆa. Esta modalidad, conocida como phishing, es una de las mĆ”s usadas por los delincuentes para robar claves y acceder al dinero de sus vĆctimas.

Hoy, la inteligencia artificial facilita la creación de mensajes convincentes, bien redactados y con un tono similar al de las notificaciones oficiales, lo que hace cada vez mĆ”s difĆcil detectar el engaƱo. Dos especialistas en seguridad informĆ”tica explicaron quĆ© seƱales deben despertar sospechas y cómo comprobar si un pedido es real.
āLa primera recomendación, y la mĆ”s importante, sobre todo en internet, es no creer todo lo que uno veā, afirmó Martina López, especialista de Group-IB. āPor mĆ”s que parezca real, lo mejor es consultar con el banco o la empresa, ingresando al sitio oficial, sus redes sociales o a travĆ©s de un llamado telefónicoā, agregó. Esa verificación tiene que hacerse por un canal independiente, sin usar los enlaces ni los telĆ©fonos que aparecen en el mensaje sospechoso.
Luis Lubeck, experto de ESET, coincidió: āEl consejo mĆ”s importante es nunca interactuar ni compartir información si no somos los que iniciamos la comunicación, por mĆ”s verdadera que parezca. Si el mensaje es cierto, lo vamos a encontrar en la app oficial o en la web cuando ingresemos con nuestro usuarioā.
Otra seƱal de alerta es la urgencia. āCualquier comunicación que requiere que realicemos alguna acción tiene algĆŗn tinte de manipulación psicológica. Si nos apuran, si nos dicen que queda poco tiempo o que van a bloquear nuestra cuenta, es para que reaccionemos rĆ”pido, sin pensar demasiado. Ese es uno de los principales indicios de una comunicación fraudulentaā, explicó López.
Las faltas de ortografĆa, las malas traducciones o los cambios de estilo pueden delatar un engaƱo, pero su ausencia no garantiza nada. SegĆŗn López, la inteligencia artificial se usa en todas las etapas de la maniobra: en los correos, en llamados telefónicos y tambiĆ©n en sitios web que copian de manera idĆ©ntica las pĆ”ginas de bancos y comercios. Por eso, los logos, los colores y un diseƱo conocido no alcanzan para confirmar quiĆ©n estĆ” detrĆ”s.
También conviene revisar con atención el remitente, desplegando sus datos para ver la dirección completa, ya que el nombre que aparece en la bandeja de entrada puede imitar el de una entidad conocida. Lubeck advirtió sobre el spoofing, una técnica que permite falsificar la identidad del emisor: las letras cambiadas o los dominios distintos de los habituales son motivo de sospecha, aunque una dirección aparentemente correcta tampoco asegura que el correo sea auténtico.
Lo mismo ocurre con los enlaces: el texto de un botón puede no coincidir con la dirección real a la que lleva. En la computadora, muchas veces se puede ver el destino al pasar el cursor por encima sin hacer clic; en el celular, algunas aplicaciones lo muestran al mantener presionado el vĆnculo. AdemĆ”s, el candado y el HTTPS no garantizan que un sitio sea legĆtimo: solo indican que la conexión estĆ” cifrada, algo que tambiĆ©n tienen las pĆ”ginas fraudulentas.
La recomendación final de los especialistas es simple: si un mensaje te pide resolver un problema con tu cuenta, no uses el enlace recibido. Abrà la aplicación oficial o escribà vos mismo la dirección del banco en el navegador, y desde allà revisÔ las notificaciones o contactÔ a los canales de atención.
