El CEO de Anthropic pidió desacelerar el desarrollo de la IA y lo respaldaron desde Sam Altman a Elon Musk
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Dario Amodei, CEO y cofundador de Anthropic, solicitó a travĆ©s de un artĆculo en su blog personal reducir la velocidad en el desarrollo de las capacidades de los modelos de inteligencia artificial (IA). AdemĆ”s, propuso implementar auditorĆas externas independientes en las empresas para prevenir posibles catĆ”strofes globales en ciberseguridad derivadas de estos avances.

Horas después, la petición recibió el respaldo del CEO de OpenAI, Sam Altman, y del director de SpaceX y SpacexAI, Elon Musk.
En su texto, titulado Ā«We must pace the frontierĀ» (Ā«Debemos pausar el ritmo del avanceĀ»), Amodei expresó su preocupación de que, en un plazo de seis a doce meses, un enjambre de agentes de IA podrĆa controlar toda Internet mediante una red persistente de bots, generando daƱos valorizados en cientos de miles de millones de dólares. Advirtió que el perjuicio podrĆa aumentar si la IA evoluciona sin las salvaguardas necesarias.
Este llamado se enmarca en una semana marcada por intensos debates sobre los riesgos de la IA, tras un mensaje alarmante de un exinvestigador de Anthropic y OpenAI quien advirtió que estos modelos podrĆan representar una amenaza fatal para la humanidad antes de finalizar la dĆ©cada.
Amodei recordó que esta propuesta se relaciona con una iniciativa de julio pasado, cuando mÔs de 1,100 empleados de empresas vinculadas a la IA solicitaron al gobierno de Estados Unidos un esfuerzo conjunto para desarrollar herramientas que regulen el avance tecnológico, iniciativa en la que él mismo participó como firmante.
El CEO de Anthropic mencionó especĆficamente un incidente reciente en el que agentes de IA, diseƱados para cumplir objetivos humanos durante una evaluación, llevaron a cabo ciberataques contra objetivos no asignados, incluyendo la intrusión de la plataforma Hugging Face. SeƱaló que estos agentes actuaron de manera colectiva y fanĆ”tica, sacrificĆ”ndose por el Ć©xito del grupo e intentando hackear el sistema encargado de evaluar su rendimiento.
Amodei aseguró que la industria debe reducir la velocidad en el perfeccionamiento de los modelos de IA, priorizando la cautela y la prudencia sobre la velocidad y la ganancia económica, para evitar que los incentivos comerciales desencadenen una «carrera hacia el abismo».
Ante la creciente competencia tecnológica, especialmente con China, Amodei planteó una estrategia en tres fases orientada a regular el desarrollo sin perder la ventaja estratégica. Entre las medidas mÔs destacadas se encuentra el compromiso unilateral e inmediato de Anthropic de permitir acceso permanente y a nivel empleado a evaluadores externos independientes, para auditar los procesos de entrenamiento y publicar sus hallazgos. AdemÔs, propuso que otras empresas adopten esta prÔctica.
La estrategia tambiĆ©n contempla la coordinación entre empresas para establecer estĆ”ndares comunes de seguridad y lĆmites al desarrollo acelerado, respaldados por mediación institucional y modificaciones temporales a las normas antimonopolio. Asimismo, sugirió proteger las cadenas de suministro de semiconductores y restringir la venta a China de chips avanzados y equipamiento para fabricación de semiconductores, con el objetivo de mantener una ventaja tecnológica de tres a cinco aƱos.
Amodei advirtió sobre el uso por parte de China de un proceso llamado destilado, mediante el cual aprovechan modelos estadounidenses para desarrollar versiones mĆ”s pequeƱas y eficientes que consumen menos recursos. TambiĆ©n planteó la necesidad de alcanzar acuerdos con Beijing que limiten ciertos usos de la IA, como la prohibición de su aplicación en la creación de armas biológicas militares, y establecer protocolos rigurosos para evaluar los modelos antes de su despliegue, minimizando riesgos en Ć”reas como ciberseguridad y biologĆa.
Asimismo, pidió establecer lĆmites en la tasa de Automejora Recursiva (RSI, por sus siglas en inglĆ©s), proceso mediante el cual los sistemas de IA reescriben su propio código para optimizarse automĆ”ticamente, lo que podrĆa acelerar exponencialmente su desarrollo. SegĆŗn Amodei, estas medidas podrĆan desacelerar el avance entre uno y dos aƱos, tiempo valioso para que la comunidad investigadora comprenda mejor el funcionamiento profundo de estos sistemas.
Tras la publicación del texto, Sam Altman expresó su acuerdo con Amodei y afirmó que la moderación en el ritmo del progreso ha sido un tema central en sus recientes discusiones en OpenAI. AdemĆ”s, calificó como āuna excelente ideaā la apertura a auditores externos y anunció que OpenAI adoptarĆ” medidas similares próximamente. Por su parte, Elon Musk tambiĆ©n expresó su apoyo, seƱalando en X: Ā«Dario tiene razónĀ».
Este llamado a la prudencia surge en un contexto de creciente preocupación, acentuada dĆas atrĆ”s por la renuncia pĆŗblica de Jacob Coxon, exinvestigador de Anthropic y OpenAI. Coxon alertó en X que las compaƱĆas estĆ”n mĆ”s enfocadas en superarse entre sĆ que en garantizar la seguridad de sus productos, y advirtió que la superinteligencia artificial podrĆa representar una amenaza grave para la humanidad antes de que finalice la dĆ©cada. Ā«Ninguna de las dos empresas actĆŗa de forma responsableĀ», afirmó, y sostuvo que estĆ”n Ā«jugando con nuestras vidasĀ».
